viernes, 27 de marzo de 2009
Como indican los términos, las reuniones de este tipo están abiertas a los alcohólicos y a sus familias y amigos, así como a cualquier persona que se interese en solucionar un problema personal con la bebida o en ayudar a otra persona a solucionar un problema con el alcohol.
Durante la reunión hay un período para hacer anuncios locales de A.A. y el tesorero pasa la canasta para sufragar el alquiler del salón de reunión, los gastos de literatura y costos accesorio. A menudo después de cerrar la sesión, los participantes se reúnen sin ceremonia para tomar café u otros refrescos y charlar.
En las reuniones abiertas, se les recuerda a los invitados que las opiniones e interpretaciones que escuchen allí son únicamente del orador que las expresa. Todos los miembros tienen perfecta libertad de expresar el programa de recuperación según su propio entender, pero nadie puede hablar por el grupo local o por A.A. en su totalidad.
En la ciudad de Rosario, se llevan a cabo esta reuniones los últimos miércoles de cada mes en calle Balcarce 1077 a las 13 hs.
Fuente: www.aa.org.ar
Sorprendentemente estas medias horas de tranquilidad me están volviendo el sano juicio. A través de estos momentos conmigo mismo, gran parte de los cuales los dedico a orar y meditar, encuentro la paz y el poder de mi Dios. Como resultado he aprendido a tolerar y aún disfrutar de mi propia compañía. Ahora, o me importa lo que pase, necesito esta media hora en el día para reflexionar sobre la perspectiva de mi vida. Al sentirme con tranquilidad es medio del alboroto, descubro que no estoy solo. Si me tomo mi tiempo, mi Poder Superior me envía el mensaje.
Recordatorio para hoy
Me ocupo lo suficiente de mí mismo como para relajarme media hora en calma. Pero si media hora es más de lo que puedo tomar, el tiempo que me tome será suficiente. Cualquier tiempo que me dedique a mí mismo será un paso adelante. Si puedo hacer que las ruedas dejen de girar aunque sea por un rato, mi Poder Superior se hará cargo y me conducirá en la dirección correcta.
"Descansa; un campo que ha descansado produce una hermosa cosecha."
Compartir la recuperación de Al-Anon por teléfono me permite solicitar apoyo de otros. La persona con quien hablo no es mi consejero, ni mi confesor ni quien me resuelve los problemas, así como tampoco está obligado a sentarse y escuchar todas mis historias lacrimógenas. En cambio, esta persona puede ayudarme a razonar las cosas. A veces puede recordarme una idea o un instrumento de Al-Anon que me permita ver la situación en su justa perspectiva. No me brinda consejos sobre lo que debo o no debo hacer. Eso lo tengo que decidir yo. Cuando termina la conversación, generalmente he logrado un cierto alivio al problema que parecía tan enorme mientras estaba atrapado dentro de mi cabeza.
Recordatorio para hoy
Es mi responsabilidad resolver mis problemas con la ayuda de Dios según mi propio entendimiento de Él. Ya que Dios a menudo habla a través de otras personas, cuando hago una llamada a Al-Anon me apresto a recibir ayuda.
"No podemos escalar con una soga atada sólo a nuestro cinturón."
lunes, 23 de marzo de 2009
¿Cómo sé si una determinada acción es permisiva? Aunque no siempre es claro, me es útil estudiar cuidadosamente mis motivos. ¿Estoy tratando de interferir con las consecuencias naturales de las decisiones de un ser querido? ¿Estoy tratando de hacer por alguien lo que él podría hacer por sí mismo? ¿Estoy haciendo lo que creo es lo mejor para mí?¿Siento resentimiento por lo que hago? Si es así, ¿es realmente una decisión tomada con amor? A veces lo más compasivo que puedo hacer es permitir que otros asuman la responsabilidad de su conducta.
Recordatoro para hoy
Hoy recordaré que tengo opciones, así como también el alcohólico las tiene. Elegiré las opciones de la mejor manera posible y permitiré que aquellos que forman parte de mi vida hagan lo mismo, sin interferencias.
"Debo aprender a otorgar a los que amo, la libertad de cometer sus propios errores y reconocerlos como de ellos"