miércoles, 17 de febrero de 2010
Nuestra Octava Tradición sugiere que las actividades prescritas por el Duodécimo Paso nunca debieran tener carácter profesional. Esto significa que como miembros de Al-Anon, nuestra propia experiencia, fortaleza y esperanza constituyen todo lo que necesitamos para ayudarnos mutuamente a recuperarnos de las consecuencias devastadoras del alcoholismo. Si nuestro programa fuera dirigido por profesionales, no tendría libertad para llevar el mensaje de Al-Anon a tantos otros.
Esta Tradición me alienta a ayudar a aquellos que realmente quieren ayuda. He empleado tanto tiempo y energía tratando de ayudar a aquellos que no la querían que la oportunidad de contribuir de manera satisfactoria al bienestar de otra persona me resulta valiosísima. Hoy, debido a mi experiencia con el alcoholismo estoy mejor capacitado para relacionarme y entender a otras personas. Estoy agradecido de haber logrado algo positivo en los momentos más difíciles de mi vida.
Estoy aprendiendo a dar y recibir sin culpas. No me siento endeudada hacia aquellos miembros que me ayudaron pero debo transmitir a otros lo que tanto me ha servido a mí. Y así como doy recibo.
Recordatorio para hoy
Encuentro que compartir mis experiencias, fortaleza y esperanza con otros, en un pie de igualdad, es uno de los regalos mayores de Al-Anon.
“Los únicos entre ustedes que serán realmente felices son aquellos que busquen y encuentren cómo servir.”
Albert Schweitzer
Ningún problema es eterno. Independientemente de la forma en que parezcan estar establecidas en nuestras vidas, nuestras experiencias en este mundo de cambios rápidos por cierto pasarán.
Las situaciones difíciles a menudo dan lugar a cualidades que de otra manera nunca harían visto la luz, como el valor, la fe y nuestra necesidad de otras personas. Todas nuestras experiencias pueden ayudarnos a crecer.
Pero tal vez necesitemos paciencia, porque algunas heridas no pueden cicatrizar rápidamente sino que necesitan tiempo. Mientras tanto podemos apreciar las nuevas actitudes que estamos desarrollando, sea la capacidad de lamentarnos o la disposición de aceptar. Compartamos nuestros fracasos y triunfos porque es así como se adquiere fortaleza.
Recordatorio para hoy
Recordar que todo pasa porque puede facilitarnos la vida en un día difícil. Seré muy amable conmigo mismo durante ese tiempo. Un poco más de amor y atención puede hacer que todo se torne más fácil.
“Estoy a la altura de lo que la vida me brinda cuando uso los Doce Pasos y las Doce Tradiciones, los lemas, la literatura, apadrinamiento, las convenciones y, lo más importante: las reuniones…”…
In All Our Affaires